¡Súmate a la newsletter del blog!

Yess #goals #cute #pastel #love #InstaGood #star #dreams #cutie #love #girl #cutie #photoideas #photo #holiday #summer #holiday #star #cute #instagood #Girl #Beauty #Blue #Smile #Nature #Life #Sky #love #InstaGood #star #dreams #cutie #love #girl #cutie #photoideas #photo #holiday #summer #holiday #star #cute #instagood #Girl #Beauty #Blue #Smile #Nature #Life #Sky #love #InstaGood #star #dreams #cutie #love #girl #cutie #photoideas #photo #holiday #summerEs bastante común encontrarnos frente a un libro ambientado en una ciudad en concreto, pero con pocos detalles que describan el lugar, impidiendo que nos introduzcamos en el libro al cien por cien. Hoy, como autora, voy a hablar de cómo conseguir una buena ambientación y no morir en el intento. O al menos, como ayudaros a que el lector se sumerja en la misma esfera que tú; porque leer es vivir cientos de mundos sin salir de casa.

De esta manera, todo aquel que lea tu libro, podrá estar pisando por las mismas calles que tus protagonistas con tan solo leer tus letras, ¿no es genial?

La primera vez que escribí una novela pequé completamente de lo contrario. No fui capaz de poner ningún dato que complementase mi novela y era bastante difícil que quien leyese el libro viajase a Florencia como yo lo hice. Vamos, siendo claro y directo, podría haber dicho que la novela se ambientaba en Talavera de la Reina, que era exactamente igual. Solo se sabía la ubicación por la fotografía de la cubierta.

Todo esto lo mejoré de cara a una segunda edición y a mi tercera y cuarta novela y, para ello, seguí estos pasos:

En primer lugar, imprimí un mapa de la ciudad, concretamente, del lugar donde vivían mis protagonistas. En él, señalé los lugares donde más tiempo pasaban mis personajes y pegué notas adhesivas para agregar un poco más de información. Información que, evidentemente, hay que resumir; tampoco podemos pecar de poner demasiada y hacer la novela algo pesado con datos innecesarios. Sin embargo, cuando conoces datos, aunque no los reflejes explicitamente, te expresarás mejor y con conocimiento de causa. 

En segundo lugar, fui a la biblioteca de mi ciudad por una guía de viajes. Al parecer, son mejores que las que podemos en encontrar gratis y en PDF por Internet. He usado ambas y puedo corroborar que son mejores las ediciones impresas, pero las gratuitas también pueden servir de apoyo y, además, es mejor tener eso, que nada. Con ayuda de posts-its, señalé los lugares que más me interesaban y donde los personajes irían. 

Una vez que ya había realizado ambas cosas, comencé a ordenar toda esa información en distintas carpetas, En mi última novela me he movido por París, que a su vez se divide en distritos. En cualquier caso, muchas ciudades se dividen en pequeños barrios que hace mucho más fácil la clasificación de lo que encontramos en cada una de ellas. Volviendo a mi libro, parte de la historia se centraba en una galería de arte y una chica que adora pintar cuadros, por lo que era bastante importante visitar algún museo como El Prado para ponerme en situación, aunque parte de la novela se desarrolla en El Louvre y tuve que descargarme algunos planos de este museo para pode detallarlo a la perfección.

Es por eso por lo que, en el caso de que haya algún lugar emblemático en la novela del tipo de monumentos y demás, es mucho mejor si antes nos pasamos por un par de webs a contrastar información. ¡Ojo! Wikipedia no es la mejor fuente de información, aunque nos servirá para poder complementar algún dato esporádico o la fecha de cualquier cosa de manera rápida y eficaz.  Sobre todo si optamos por escribir algo no contemporáneo y basado en alguna etapa anterior a la nuestra. Es muy importante hablar con propiedad, sabiendo y conociendo todos los datos de esa época. El lector debe viajar en el tiempo y transportarse al año que indicas; no intentes extrapolar datos contemporáneos a cualquier tipo de novela.

I hope I look this lovely when I'm seen writing at a café. *fingers crossed*Ni que decir tiene que, si ambientamos la novela en lugares en los que vivimos o hemos estado es mucho más fácil poner en situación al lector. Siempre y cuando quieras mostrar que tu novela está ambientada en un lugar en concreto, deberás intentar evitar cualquier tipo de oración como: Nos vamos al museo que hay enfrente de la playa, por ejemplo. ¿Qué museo? ¿Cómo se llama y qué podemos encontrar en él? Eso sí, precaución siempre con el exceso de datos.

Cosa diferente es que quieras mezclar la realidad con la ficción e introducir cualquier sitio turístico que nos interese sin que realmente exista. Para conseguir que quede más real, puedes introducir elementos que ayuden a que el lector se ubique. Por ejemplo, encuentra un lugar en la ciudad donde no haya nada edificado y sitúalo allí, invéntate fechas de creación del lugar o dí qué pueden los personajes hacer allí.

Esto son solamente algunas pautas que puedes seguir, ¡pero estoy segura de que hay muchas más! Si me ocurre alguna, no dudes en que vendré aquí a contártelo todo. 


No sé si me dejo cosas en el tintero. Probablemente sí, pero es que lo bueno, se da en pequeñas dosis...

No hay comentarios: